domingo, 23 de mayo de 2010

El Ingeniero de las almendras


Toda historia tiene un principio y un final. No escapa a una conclusión lógica, por mucho que se retrase el momento. Y la de Asteroide no iba a ser la excepción. Tras medio siglo protagonizando el papel del único "ingeniero" capaz de construir y hacer que funcionase una máquina especial, hecha para cascar las que posiblemente sean las mejores almendras del mundo, toca contar el ocaso de la actividad y el adiós laboral de un hombre de 70 años admirado incluso por muchos técnicos mecánicos de grandes multinacionales, por su tradicional ingenio, la primera cascadora de almendras que se construyó en Canarias.

En realidad no se llama Asteroide, sino Marcolini Hernández Luis. Asteroide fue el nombre que le querían poner pero, como ocurrió con muchos otros, la Iglesia y la nomenclatura de los santos lo impidieron, aunque su padre lo siguió llamando como él quería y como hoy lo conoce todo el mundo.

Era, desde hacía 51 años, responsable mecánico, técnico de mantenimiento, maquinista, cargador, electricista, capataz, operador, representante comercial... y todo lo que hiciera falta dentro de la cascadora de almendras de Los Llanos de Aridane. Él mismo lo aclara: "Lo único que me faltó fue ponerle música a la máquina para pelar almendras". Era el "ingeniero" capaz de hacer funcionar un ingenio único, diseñado y construido por él mismo y cuidado a lo largo de todo ese tiempo sin tener que cambiarle una sola pieza mecánica, "era irrompible".

Pero ni la particular cascadora de Asteroide ni su constructor pudieron impedir el cierre de esta actividad tradicional vinculada a un cultivo que hoy en día es casi simbólico. Los propietarios de la cascadora, herederos de su fundador, Antonio González Yanes, decidieron que ya no era viable o rentable, y con ello firmaron la jubilación del creador.

Y eso que la cascadora de almendras de Los Llanos seguía siendo la que facilitaba almendras peladas a toda La Palma, con la pequeña excepción de dos cooperativas familiares en Puntagorda (que también han cerrado).

El fin de la actividad.- Desde hace unos meses, la instalación permanece abandonada. Asteroide aún va de vez en cuando, con alguna visita que sigue interesándose por la ingeniosa máquina y la actividad extinta: "Hace poco estuvo un señor del Cabildo mirando y valorando, pero no se si hay planes, creo que no".

Todavía hay quien se queja de que no se esté cascando la almendra: Matilde Arroyo, por ejemplo, que era en la Isla la que más consumía almendras para sus tradicionales postres de Bienmesabe o Príncipe Alberto. "Tuvo un serio disgusto cuando lo dejamos".

Ahora mismo nadie casca a nivel industrial almendra de La Palma, "lo puedo asegurar, sí acaso a nivel familiar para algunos pequeños puestos del mercado, y eso pese a los 300.000 kilos que hay en los árboles de Puntagorda, Tijarafe y El Paso".

La cascadora se paró y cerró definitivamente una actividad que entre 1960 y 1980 llegó a exportar almendras peladas a varias ciudades españolas y europeas, en su mejor momento. Asteroride no recuerda bien el año, 1963 o 1964, pero en ese tiempo se embarcaron hasta dos millones de kilos de almendras: "enviábamos almendras cascadas de La Palma para Inglaterra, Alemania y Monaco. Se embarcaban en esas épocas hasta 10.000 kilos de almendras cada lunes". Casas comerciales como Jijona o Tirma compraban el producto.

Llegaron a haber en la fábrica hasta 24 mujeres separando cáscaras del grano. Luego otra máquina las sustituyó, porque separaba sola las pipas de las almendras, "y me quedé solo".

Después de los años 90 "esto era otra cosa, se había reducido bastante el negocio en el exterior y entró la almendra de fuera, la americana". La cascadora murió en las manos de sus últimos herederos

El ingenio mecánico.- En el edificio vacío quedan varios sacos con almendras sin pelar, unos 1.000 kilos que no se llegaron a tocar y una máquina que incluso parada asombra por su conformación, la que Asteroide quiso darle, esa que tanto llama la atención de los ingenieros de verdad, de los de la universidad.

Él es la única persona capaz de arrancar la cascadora: "puedes traer a Jesucristo clavado y se marcha igual de clavado porque tampoco la arranca. La monté yo cuando tenía 15 años y conmigo trabajó hasta hace unos meses". El ingenio mecánico, en gran parte de madera, es una de esas curiosas maravillas de los años 50 que aún funcionan.

Y Asteroide presume de ello: "hace casi un año apareció un señor mayor en la cascadora que quería ver de primera mano la máquina. Se la enseñé, le expliqué el sistema y cuando le dije que todo lo que tenía la máquina era de fábrica", que estaba intacto, hasta los rodillos, se asombró: "qué me dice usted". Luego le dijo que era el gerente de la casa Mercedes, la de los coches alemanes, que sus compañeros le habían llevado fotos de la máquina y tenía que verla, "es como un laberinto".

No es para menos, puede presumir. Con tanta tecnología un ingeniero de Mercedes vino a ver poleas y madera que han funcionado sin parar durante más de 50 años, cuando hoy en pocos años se cambian piezas de los nuevos motores y máquinas.

Por ello Asteroide lo recuerda cuando puede: "en esta máquina no se ha comprado un solo repuesto en cinco décadas, lo que se coloca lo hago yo mismo. Te digo más, si la arranco de nuevo vuelve a partir almendras como si nada, con el mismo rendimiento que tenía antes de apagarla".

Chacón, Maikel. Periódico El Día, [23 de mayo de 2010]

domingo, 16 de mayo de 2010

Un tesoro enterrado en alguna de nuestras playas


Era el año 1859. José María Notel se "pudría" en una cárcel de Ceuta. En aquellas oscuras paredes del penal donde había dado con sus huesos acusado de asesinato, tras una vida de aventuras y sinsabores, trataba de plasmar en una carta la historia vivida hacía ya siete años en una playa de La Palma. Contaba cómo había escondido un tesoro en la arena negra, el lugar elegido para enterrar 2.000 onzas de oro y la necesidad de recuperarlas...

Es una historia real. Al menos, la carta existe. El investigador palmero Jesús Manuel Lorenzo Arrocha la encontró en un archivo privado, allí donde familiares del receptor de la misiva, una personalidad de reconocido prestigio en La Palma de aquella época, la guardaban con sigilo, y decidió publicarla en el libro "Galeón, naufragios y tesoros", aunque evitó citar tanto el término municipal al que pertenece la playa donde se enterró el tesoro como el nombre completo de a quien se dirigía la carta, lo que todavía hoy sigue siendo un secreto. "Es mejor así", afirma.

La idea de Notel era que el destinatario de su carta, de nombre José, y del que tenía muy buenas referencias, se encargara de desenterrar el tesoro para repartirlo entre ambos a partes iguales, ya que desde una cárcel poco podía hacer por recuperar el oro sin ayuda. Desesperado entre cuatro paredes, mandó una primera carta (la que se publica en el libro) para contactar con el ilustre palmero, con el compromiso, una vez supiera que efectivamente estaba vivo y que era la persona elegida, de enviar una segunda misiva con un plano sobre el lugar en el que debía excavar en busca del tesoro.

El marinero cuenta desde la cárcel en Ceuta que salió del puerto de La Habana en 1852. Iba en el barco Valandro Rosa, con destino a Guinea para la compra de esclavos. "Dos mil onzas de oro para entregarlas al factor Mariano Recio que se allava en Puerto de Gallinas, con el fin de que hiciese acopio de negros, tanto para el buque nuestro como para la fragata Duquesa y el vergantin Guaira...", relata textualmente en la misiva.

Sin embargo, al capital del buque, Manuel Acosta, decide parar en La Palma con la idea de esconder las onzas de oro en la playa de arena negra y, posteriormente, hundir el barco en las Islas Salvajes, haciendo creer que se trataba de un naufragio. Sólo tres personas bajaron a tierra para enterrar el tesoro, "diciendo el capitán a la gente que iva con dirección dever un amigo...". Una vez elegido el lugar, "hicimos una excavación de bastante profundidad donde dimos sepultura a los dos cajones, y cubriendolos de tierra tomamos los dos muy bien las señas del sitio fijo donde quedaron".

Las otras dos personas que conocían el lugar donde fue escondido el tesoro, el capitán y el contramaestre del buque, fallecieron tiempo después, sin poder ir en busca de las onzas de oro, quedando el protagonista de esta historia, con datos que se han podido comprobar que son ciertos, como único testigo de lo ocurrido. En la carta, José María Notel, que niega abiertamente haber sido culpable del asesinato por el que está preso, confía "en el corazón bondadoso" del ilustre palmero, al que ruega "ofreserme su importante favor y apoyo hasta rescatar ese caudal enterrado, el que parteremos no como amigos y compañeros en sentimientos sino como propios hermanos".

Lorenzo Arrocha está convencido de que "todo es real. Por lo que he podido investigar, cuadra toda la historia". Es más, entiende que las onzas de oro "pueden seguir escondidas en la misma playa, aunque también puede ser que alguien, por las circunstancias que sean, las haya podido encontrar". El investigador palmero cree además que el destinatario de la carta "nunca le respondió. De lo contrario, hubiera destruido la primera carta que recibió y no estaría en el archivo familiar. Todo son hipótesis, pero parece que no le hizo caso. Seguramente pensó que eso de un tesoro...".

El escritor del "Galeón, naufragios y tesoros", entiende que "no parece lógico que nadie se invente un cuento así. La carta es extensa y no da esa impresión, en absoluto. Es muy verosímil todo lo que dice". Lo probable es que el tesoro esté escondido "y alguien lo encuentre algún día".

Martín, Víctor. Periódico El Día, [16 de mayo de 2010]

viernes, 19 de marzo de 2010

E-ELT pa'rriba, E-ELT pa'bajo


Últimamente uno de los temas de conversación más actuales de la isla, además de cómo se presenta la Bajada 2010 es la de la posible (ya no tanto como antes) colocación del Telescopio Extremadamente Grande en nuestra isla. De hecho, hay muchas organizaciones volcadas para que este hecho se produzca, así como clubes deportivos de la isla e incluso del archipiélago que se están volcando con el tema en forma de camisetas o pancartas en sus encuentros.
Sería interesante en un futuro próximo poder decir con orgullo que tenemos en nuestro Roque de Los Muchachos al tan deseado por la mayoría Telescopio, pero... ¿ganamos algo más a parte de esto los palmeros? Probablemente lo que piense a cerca de esta pregunta que formulo sea fruto de mi ignorancia al respecto, aunque también pienso con rotundidad además de que esta ignorancia mía es fruto de la falta de información que hemos recibido. Esto lo digo porque todos sabemos que los astrofísicos que ejercen su profesión en nuestra isla son extranjeros en su inmensa mayoría, además de que hacen poca vida lejos de sus telescopios. También doy por obvio de que a pesar de que en la isla existen muchas empresas que se dediquen a la construcción, será una empresa foránea la que se encargue de semejante obra por el simple hecho de su complejidad. Con esto no quiero decir que las empresas de la isla sean incompetentes, simplemente digo que no están especializadas en obras de estas características.
Otro hecho que me da a pensar de manera poco entusiasta es que si finalmente construyen "al amigo", ya hay grupos ecologistas con el cuchillo entre los dientes para salir a la defensa del medio natural enclavado en el Roque de Los Muchachos.
No todo son cosas negativas contra el asunto. He oído que la Consejería de Infraestructuras se comprometería a mejorar el acceso rodado hasta la máxima altitud de la isla, con lo que sin lugar a duda saldríamos beneficiados todos lo que queramos acceder a ella, además de que probablemente se le daría trabajo a las empresas palmeras para realizar dicha obra.
En fin, que no le veo yo utilidad a esto de que el telescopio este se ubique en nuestra isla. Seguramente habrán muy buenas razones, las cuales me gustarían que me las explicasen si es que realmente existieran...

jueves, 28 de enero de 2010

Orígenes de la Formación Profesional en La Palma: La Sindical


A fines de la década de los cincuenta del siglo pasado se produce en la política económica del régimen franquista un cambio obligado por las circunstancias del estancamiento económico crónico que padecía. Se pasa desde el aislamiento y la autosuficiencia económica, la llamada "autarquía", hacia una liberalización y un impulso industrial que se concretó en los llamados Planes de Desarrollo. En dicha coyuntura se hizo imprescindible contar con obreros cualificados y técnicos intermedios que posibilitaran tal cambio. Se dio por tanto un impulso decisivo a los estudios de Formación Profesional, hasta ahora la "cenicienta" del sistema educativo vigente por entonces.

En este contexto el Cabildo Insular de La Palma presidido por D. Fernando del Castillo Olivares, planteó "la idea (...) de que en el antiguo Convento de San Francisco se dieran clases de cultura general y enseñanzas profesionales". Con anterioridad el Cabildo había realizado gestiones con los Padres Salesianos para tal fin, pero las mismas no llegaron a buen puerto.

En 1958 se crea el Patronato para poner en marcha el proyecto. D. Manuel Fernández de las Casas, Delegado del Gobierno en la isla y Alcalde de S/C de La Palma por aquel entonces, explicaba con meridiana claridad los motivos que justificaban la implantación de dichas enseñanzas en la isla: "(...) no se escapará a nadie la importancia de la Escuela, pues la falta de la misma se palpa a diario tanto por los Empresarios, como por los obreros, y por las propias Autoridades al ver como andan por nuestras calles esa juventud sin profesión especializada que termina siempre en el corriente peón que tanto abunda". Señala igualmente que de los que pasan a cursar Bachillerato muchos abandonan y muy pocos acceden a carreras superiores "encontrándose entonces en una situación difícil, sin porvenir y al considerarse fracasados es cuando surge lo de la emigración, y claro está han de hacerlo como peones, pues no para otra cosa están preparados. La Escuela, pues tratará de resolver este problema haciendo especialistas que sean la base del desarrollo industrial que España necesita(...)".

El 11 de septiembre de 1958 se constituye en la sede de la Delegación Insular de Sindicatos, el Patronato de la Escuela Taller Nuestra Señora de Las Nieves, bajo la presidencia del Delegado Provincial de Sindicatos "camarada José Manuel Gutiérrez Abelló" el cual agradece al Excmo. Cabildo Insular "su valiosa cooperación plasmada en la cesión del edificio para la Escuela" ubicada en el ex convento de San Francisco. El 28 de diciembre de 1959 se constituye el Patronato Rector dependiente de la Obra Sindical. En dicha sesión se acuerda que la matrícula de los alumnos sea hasta el próximo diez de enero. También se propone a la Delegación Provincial de Sindicatos la plantilla de personal para que pueda empezar a funcionar el centro en enero, quedando el primer claustro constituido por:

v Personal docente: D. Juan B Fierro Pérez (Lengua castellana y Geografía e Historia), D. Rodolfo Afonso Hernández (Matemáticas y Trabajos manuales), D. Antonio Eolo González Álvarez (Ciencias), D. Agustín Benítez Lorenzo (Dibujo y Tecnología General), D. Cipriano Valcárcel Jaubert (Capacitación Sindical). Quedan pendientes de nombrar la plaza de Religión (por designación del Obispado) y las de Educación Física y Formación del Espíritu Nacional (a designar por el Frente de Juventudes).

v Personal de Taller: D. Juan Álvarez Tabares (Metal) y D. Carmelo Pérez Hernández (Electricidad).

v Personal técnico: Como médico a media jornada D. Rafael Hernández Álvarez y como practicante D. Mario Piñero Sánchez.

v Personal de administración: Se acuerda que la Secretaría la desempeñe "el Secretario de la Delegación Sindical Insular camarada Ernesto Martín Lorenzo y la plaza de Auxiliar queda vacante en espera de recibirse instrucciones que el Mando Provincial de Sindicatos dicte al respecto". Como subalterno se propone a D. Alfonso Martín Lorenzo, quedando igualmente pendiente la plaza de "mujer de la limpieza".

El primer Director del Centro fue D. Germán de Granda Gutiérrez, el cual cesa a final de curso por traslado a La Laguna, siendo sustituido en septiembre de 1960 por D. José Francisco García Méndez. lo largo de 1960 se toman diversos acuerdos para consolidar el recién creado Taller Escuela: realizar una campaña publicitaria en prensa y radio "ya que conviene hacer llegar al conocimiento de los padres de familia las ventajas que (...) puede prestar para el futuro de sus hijos", la adquisición de diverso material de enseñanza por valor de 9370 pesetas y 8 céntimos, una convocatoria pública para proveer plazas de profesores y la aprobación del Reglamento del Patronato que es remitido "a la superior jerarquía por si tiene algo que objetar sobre el mismo (...)."

El 2 de febrero de 1961 se aprueba el plan de estudios a seguir: "Que los cursos a desarrollar sean cinco, divididos en dos períodos. El primer período será de Iniciación Profesional o Pre-aprendizaje y constará de dos cursos (...). El segundo período será de Aprendizaje Industrial y constará de tres cursos (...)", especificándose las materias y contenidos a cursar en cada uno de ellos.

En la sesión del 9 de junio de 1961 se acuerda apoyar la iniciativa del Frente de Juventudes "de que se ayude a la construcción de la cancha deportiva que aquella Institución pretende construir en el patio frontero al Centro, ya que nos va a servir conjuntamente a ambas Organizaciones".

El 18 de abril de 1963 se envía a Madrid el Expediente de autorización del Centro, y el 19 de mayo de dicho año se concede la misma informando el Director de "la agradable noticia de que nuestro Centro ha sido autorizado por el Ministerio de Educación Nacional ".

Hasta el año 1974 permanece en las instalaciones del antiguo convento franciscano. En el curso 1974/75 se traslada a su actual ubicación en el Barranco del Carmen. Pero esto es ya otra historia.

NOTA.- Todas las citas textuales pertenecen al primer Libro de Actas del Centro.

Carlos Rodríguez Sanz, Períodico Digital elapuron.com. [28 de Enero de 2010]

domingo, 24 de enero de 2010

Mr Sabas y su león Sultán


Decir Anelio es decir muchas cosas. Es hablar del profesor, el escritor, el pintor, el etnógrafo, el investigador, el poeta, el cantante, el amigo, el buen amigo. Distintas facetas artísticas y humanas que es difícil conjugar en una única personalidad sin estridencias ni dandismo que le alejen de la realidad. En varias ocasiones he tenido la oportunidad de apreciar todas estas variantes de su personalidad, pero creo que en ningún momento tan hilvanadas como en la inolvidable conferencia que pronunció la noche del pasado viernes sobre las circunstancias reales que llevaron a la muerte de míster Sabas, director del Circo Yugoslavo y domador de leones que falleció en Santa Cruz de La Palma en 1935.

Anelio Rodríguez sacó la paleta para dibujar el retrato de la época en la que sucedió este episodio y del extraño y fascinante mundo del circo. Pero, sobre todo, para aclarar la circunstancia de la muerte de míster Sabas, ese domador de leones que murió, según contaba la tradición popular, del disgusto que se llevó cuando vio que las fuerzas de orden público abatían a tiros al león Sultán que se había escapado del circo y deambulaba libremente por las calles de la capital palmera ante el temor de los ciudadanos.

Pero en el ejercicio de la narración de nuestro escritor no se aprecian lecciones de moral, de recuperar la memoria histórica o de hacer justicia. El arte que emana de la realidad va incluso más allá de todos esos nobles deberes y entra en la órbita de la creación. El artista no reivindica el pasado, lo crea, lo construye, genera belleza incluso en lo injusto o desafortunado de esa maldita bala perdida que fue a parar en el cuerpo del domador cuando trataba de evitar que el pelotón sacrificase la bestia que, seguramente, Mr. Sabas hubiera podido dominar. Porque así fue la muerte del valiente domador y no por la impresión de ver muerto a Sultán.

El respeto de su familia, que guardó celosamente este secreto hasta que fue confiado a Anelio por una de sus hijas, es una de las claves interpretativas de este suceso y de la manera de narrarlo por su biógrafo. Es en esa relación donde se crea la atmósfera de lo que el director de cine Víctor Erice le comentó a Anelio Rodríguez cuando le contó esta singular historia. De alguna manera, ha sido míster Sabas quien te ha elegido para que reveles esa realidad. Es difícil discernir de dónde surge el proceso creativo, pero se reconoce por esa fuerza de seducción que se genera entre el yo y lo otro.

En Anelio este proceso no es solitario, sino compartido. En la conferencia fueron apareciendo inexcusablemente nombres que han marcado esta investigación sobre la vida y la muerte de míster Sabas. Tío Quico, en primer lugar, y es que es difícil conversar con Anelio sin que aparezca por un lado u otro el gran pintor Francisco Concepción, que fue quien primero le habló de la historia del domador. Ligado a él, como no podría ser menos, la Sabatina. Ese grupo de amigos que se reúne los sábados para pintar y que fueron quienes repusieron la lápida del domador cuando se rompió, junto con otras personas como Pepe López o Antonio Manuel Díaz. O el veterinario Juan Francisco Capote, que lo acompañó a ese viaje a Galicia para entrevistar a la familia, donde se desveló el misterio tan celosamente guardado por varias generaciones.

Esa personalidad integradora fue la que arrastró a tanto público como yo no recuerdo que se reuniera en la Casa Salazar para un acto cultural. Y Anelio no defraudó. Como en el circo, supo sacar todos los instrumentos para hacer sentir la ilusión de los magos, el equilibrio de los trapecistas con sus palabras y gestos, el humor de los payasos y la tensión y la incertidumbre ante la muerte que recorre el cuerpo cada vez que el domador abre la rejas de los leones y se enfrenta en solitario a las fieras como tantas veces hizo sentir en su vida míster Sabas al gran público.

David Sanz, Diario de Avisos.[24 de Enero de 2010]

viernes, 18 de diciembre de 2009

Los puros de Winston Churchill


Llegaba a la Isla, sin mucha publicidad, Winston Churchill, aquel ilustre político ingles que entró en la historia por su relevante papel durante la Segunda Guerra Mundial. Era la mañana del 26 de febrero de 1959, hace justo medio siglo. Hubiese sido un día normal en Santa Cruz de La Palma, propio de la época, de no ser porque el consignatario de la Casa Cabrera decidiera correr la voz que anunciaba la llegada al puerto de un barco con insignes personajes. Los que lo vieron cuentan que "curiosamente no había autoridades en el muelle, ni guardias, era muy raro. Como si viniera una persona cualquiera".

Las imágenes de aquel día regresan hoy a La Palma, con la apertura de una exposición fotográfica que rememora el acontecimiento. El momento en el que Churchill pisó la Isla resurge en la mente de muchos palmeros aún vivos, aquellos que se acercaron a las escalinatas del puerto para verlo llegar junto a otros personajes como Aristóteles Onassis, que ya era multimillonario por entonces. Entre los observadores, en las escalinatas estaba Roque Concepción, un tabaquero aún joven, de apenas 30 años, que no quiso perdérselo.

De cuclillas en las escaleras, junto a un centenar de personas, vio cómo el ilustre personaje, ya con 84 años, era ayudado por su médico y otros acompañantes para desembarcar. Su edad, sin embargo, no le impedía seguir disfrutando de una de sus reconocidas pasiones, el buen tabaco. Cuesta encontrar una imagen de Churchill en la que no esté fumando un puro y Roque Concepción lo sabía.

Aplaudió, como todos, hasta que Churchill cogió el taxi que lo llevaría por el sur de la Isla, una visita fugaz al paisaje volcánico de Fuencaliente. Pero Roque quería que el inglés probara sus puros antes de que se fuera y se fue a su casa para anillar un mazo de 25 tabacos que estaba haciendo por encargo del antiguo director de la cárcel de la Isla.

Concepción sabía algo de inglés, porque estudió Bachiller, y consiguió acercarse para cruzar unas palabras con aquel gigante de la historia. Entonces le dio los puros, "le dije que me acordé de que le gustaba fumar buenos tabacos y que esos eran los mejores". Me lo agradeció y luego se fue.

Al cabo de unos 15 días el cartero preguntaba por Roque Concepción: "Había llegado una carta desde Inglaterra dirigida a mi padre, porque su nombre era el que venía en la etiqueta de los tabacos (Manuel Concepción Pérez)". En la misiva el ilustre Winston Churchill le volvía a dar las gracias por el obsequio, pero además alababa la excelencia de aquellos puros artesanos. El tabaquero palmero, orgulloso, recuerda que la carta se la enseñó al director del colegio de inglés de Las Palmas: "Me la pidió para copiarla y se la quedó".

Hoy, Roque visualiza de nuevo aquel momento, al ver las fotografías expuestas del político inglés con sus inseparables puros. Y lo tiene claro: "Como los puros que se fumó Churchill, no los hay por todo el mundo. Era tabaco aromático, cultivado aquí en las mejores zonas. Esa semilla ya se perdió. Era tabaco del de antes, el verdadero tabaco de La Palma".

Este tabaquero ya jubilado, con 79 años, como muchos otros artesanos de la profesión, aprendió a hacer puros a los 7 años (se escondía del padre porque quería que estudiara), en una fábrica. Ganaba en una semana 115 pesetas, el doble que un padre de familia en otro trabajo de los más habituales en la época. Su marca era "La Troya". Desde hace tres años no fabrica, pero sus puros, parecidos (excepto en la materia prima) a los que tanto le gustaron a Winston Churchill, los sigue haciendo en su casa, sólo para él.

miércoles, 25 de noviembre de 2009

Pruebas para Los Enanos


Estos últimos días se ha dado a conocer el plazo para poder realizar las pruebas correspondientes a los actos más importantes de la Bajada de La Virgen 2010, incluído obviamente Los Enanos. Se dice que esta prueba tendrá en cuenta las aptitudes de los aspirantes tanto para el canto, como para la danza, siendo las personas encargadas de elegir a los futuros Enanos, antiguos danzarines que han demostrado su valía en otras ediciones.
He podido observar en distintos foros, como muchos dicen que se sabe quienes serán las personas encargadas de realizar este acto, a excepción de unas 3 ó 4 plazas libres para quiénes resulten elegidos. Probablemente sea así, sobre todo teniendo en cuentas que la experiencia es un grado como se suele decir, o si se mira desde el otro punto de vista: siempre ha habido y habrá enchufismo en todos los aspectos de la vida, aunque hay que tener en cuenta también que en esta ocasión se tiene que tener unas ciertas capacidades para ser directo protagonista de lo más bonito y entrañable que puede hacer un palmero por su isla, que no es más que bailar Los Enanos.
También me llena de satisfacción que se requiera estar empadronado en cualquier municipio de la isla, aunque en este apartado, a mi juicio, se debería valorar que sea "un palmero de verdad", me explico: hay personas que por motivos de trabajo o cambio de residencia hayan tenido que irse a vivir a la isla, lo cual lo normal es que te empadrones en el municipio en que se viva por temas de empresa o simplemente para poder recibir una atención sanitaria óptima. Este tipo de personas aunque estén empadronados, no son palmeros ni mucho menos.
Y es que pensando en este tema, se me ha ocurrido una similitud en varios aspectos con la política que sigue un histórico del fútbol como es el Athletic de Bilbao, que tradicionalmente y en más de cien años de vida de dicho club, sólo permiten que lo formen vascos, navarros o personas que tengan descencia directa vasca, aunque no hayan nacido en dicho lugar.

jueves, 5 de noviembre de 2009

Un año de blog


Hace ya un año que decidí poner en marcha un proyecto que tenía en mente desde hacía un tiempo. Probablemente en algunos de los post haya sido un tanto radical como me han dicho, pero lo que escribo procuro hacerlo desde mi punto de vista y sin verme influenciado por opiniones de otras personas.
Tengo que decir que tenía algunas ideas claras en la cabeza sobre algunos post de los que he escrito, otros se me han ocurrido en momentos de tener poco que hacer, aunque siempre he procurado no poner "paja" para rellenar.
Un día se me ocurrió un poco plagiar artículos de prensa interesantes sobre la isla, en los que englobé en la sección de "Artículos Interesantes", pero sin lugar a dudas, lo más resaltable es la ausencia de moviemientos de estos meses atrás. Procuraré escribir más a menudo y sobre todo buscaré la manera de darle más publicidad al blog para que pueda ser un punto de encuentro de palmeros y no palmeros para un poco debatir nuestras ideas a cerca de la isla.

¿Halloween?


En pasadas fechas se ha celebrado una fiesta, que todo hay que decirlo es original. Muchos la catalogan como pagana y otros la llaman "La Noche de Brujas". En estos tiempos de globalización en el que todo tiende a ser igual en todas las partes del mundo, año tras año son más los que se divierten en este día, pero no se yo cuantos sentirán la fiesta más allá de la propia fiesta. Probablemente un estadounidense, (que aunque esa diversión es de origen irlandés), la sienta suya y desde pequeño haya convivido con emoción con ella... ¿pero qué siente un canario al disfrazarse de bruja, de muerto viviente, de asesino en serie? Hoy en día está claro que lo que importa es la fiesta y atrás queda lo que se conmemora, la tradición, o el lugar del que proviene.
Por eso nunca he entendido cómo, ahora más que nunca, la gente se emociona con esta fiesta en cualquier punto de la geografía española y aún más en la isla de La Palma, donde he podido comprobar como algunos osados se disfrazaban de cosas que supuestamente tienen que ver con Haloween. Probablemente mucha de esta gente no va vestido de mago a una romería. Será todo una cuestión de gustos y que cada cual es libre de hacer lo que quiera, pero es algo que no entiendo, esta fiesta impuesta por no se quiénes, de la que por lo más que me alegro son por los comercios que venden artículos para la ocasión y se llevan unos euros importantes en estas fechas.
Pero bueno, será que uno es sensible a estos asuntos de tradiciones y respeto por ellas y no ve con buenos ojos que lo que importa es hacer una fiesta distinta en la parte del mundo que sea.
Por cierto tuve que buscar cómo se escribía Halloween y me niego a poner una foto de algún muerto viviente, Drácula, calabaza o similares.

jueves, 5 de marzo de 2009

Los miradores de Santa Cruz de La Palma


No hay engaños en un mirador. Desde allí arriba cada detalle de la ciudad se aprecia con la objetividad del que domina todos los puntos de vista y con la libertad del que vigila sin ser visto. En ciudades marineras como Santa Cruz de La Palma, esta curiosidad pasó a convertirse en una auténtica "necesidad". Siglos atrás, hasta las casas se adaptaron e incorporaron en su parte más alta una solución arquitectónica muy característica: los miradores.
Sólo hace falta pasear por la ciudad y observar atentamente las viviendas más tradicionales para darse cuenta de que unos particulares templetes coronan sus tejados. El ayuntamiento no cuenta con un catálogo que registre todos los miradores que existen. Son construcciones menores, elementos etnográficos que se menosprecian porque se desconoce su significado.
Varios tipos de miradores se pueden contemplar en Santa Cruz de La Palma. Unos son de ostentación, como el de la famosa Casa Massieu. Otros han sido construidos con materiales reciclados, restos que habían sobrado al fabricar la propia vivienda. También los hay cubiertos, para observar el mar con toda precaución. Pero más allá de una moda pasajera, los miradores fueron en la capital una constante desde los orígenes que variaba su estilo según las características en boga de cada época.
Aunque hay algo que no varía. Al servicio de los más fisgones, los miradores apuntan siempre, como si de un faro se tratara, hacia el mar. Desde el punto de visto antropológico, este elemento está estrechamente vinculado a la vida marinera de quienes dependían, casi en su totalidad, de los recursos que llegaban al puerto capitalino. Éste era el lugar de donde partían todas las exportaciones de los primeros años, sobre todo azúcar y vino. Aunque existían otros puertos en la Isla, el de la capital era el centro de la economía insular.
Esta vida marinera creó una mirada constante al mar que, simbólicamente, representa esas ansias por obtener la información procedente del exterior.
En el siglo XIX, con la emigración canaria a América, esas observaciones anhelantes fueron cada vez más frecuentes. Los ciudadanos, desde sus miradores, contemplaban la llegada de los barcos que venían cargados de noticias, remesas de dinero, cartas de familiares... Se forjó entonces, con total protagonismo, el mito del indiano, esa persona que había logrado enriquecerse y que, de alguna manera, simbolizaba el futuro próspero para los que esperaban al otro lado del charco.
Para los capitalinos, Cuba, por encima del resto de los destinos, se convirtió en una isla de promisión, de esperanza. Hoy sólo queda el recuerdo, la representación de las historias pasadas de manera burlesca en la celebración de "Los Indianos", la fiesta más popular de los carnavales de Santa Cruz de La Palma.
Los miradores, con sus vistas, no eran sólo los vigías del mar. Eran también un espacio para la imaginación y, sobre todo, la curiosidad, una característica muy peculiar del palmero, un hombre curioso, indagador por naturaleza, que está constantemente pendiente de la novedad.
En este sentido, es en la capital palmera donde surge la prensa escrita, que nació con los primeros impresos en 1873 a través de un periódico cuya cabecera rezaba "El Time", que en guanche significa "cumbre". Este nombre no es casual, sino que está vinculado con el famoso mirador de Tijarafe, situado en una atalaya desde donde, incluso hoy, se observa todo.
Pero ahora ya nadie utiliza los miradores de sus casas. Los cosmopolitas del siglo XXI se han quedado atrapados en sus rutinas y las historias de los miradores provocan vértigo. En la sociedad del "ver para creer" ha quedado obsoleto un elemento histórico que habla por sí mismo. Ya nadie recuerda las historias que nacían en esos templetes y, aunque esa necesidad de conocer continúe presente, se ha canalizado por otros medios. Ya nadie tiene tiempo para mirar al mar.

La Quinta Verde


La Quinta Verde vigila desde lo alto de la avenida El Puente la ciudad de Santa Cruz de La Palma. Una finca de 9.000 metros cuadrados cargada de historia con una casona rodeada de densos jardines bien conservados, casi un bosque encantado. No se trata de una hacienda aislada en medio del campo. La Quinta Verde es uno de los mejores ejemplos de Canarias de construcción suburbana, próxima a la ciudad, del siglo XVI. Aún hoy, el valor de la villa, sumado al de su entorno natural, no deja impasible a nadie, mucho menos a los turistas, que se asombran al contemplar una estampa tan inusual como atrayente.
La Quinta Verde que podemos disfrutar actualmente, fruto de diversas rehabilitaciones, ha sido testigo de los cambios que se sucedieron en la zona. Pasó de ubicarse en terreno casi rural a ver cómo, con el desarrollo urbanístico de los últimos años, los modernos edificios crecían a su alrededor. Pero aunque el paisaje se haya modificado, nada ha menoscabado su patrimonio.
Bautizada como La Quinta Verde por el color que sus primeros dueños dieron a la carpintería, hoy, sólo con mirarla desde la calle, desde allí abajo, la vivienda incrustada en el acantilado desprende una magia especial. Inquieta. Quizá sólo sean sensaciones generadas por el halo de misterio que rodea sus paredes. En el siglo XIX y principios del XX, fue propiedad, entre otras personas, de la poetisa Leocricia Pestana Fierro, una persona contradictoria y de un carácter peculiar. Aunque moderna para su época, era tímida, enviudó pronto y se encerró en la casona.
La leyenda cuenta que, tras su muerte, su espíritu se aparecía cultivando los rosales que tanto amaba en vida. Así lo reflejan las letras de una canción de "Taburiente", que hablan de la "dama blanca" que nunca abandonó su Quinta Verde. Dicen algunos que el personaje mítico de Leocricia se quedó en los pasillos de la hacienda, donde también en su día sus familiares celebraron las reuniones más oscuras de los masones, esa comunidad que practicaba la caridad anónimamente y que trabajaba en secreto a través de logias organizadas.
La Quinta Verde está hoy impregnada de paz, quizá porque ha estado cerrada, sola y en silencio durante muchos años. Parece haber olvidado la actividad que le caracterizaba cuando fue la residencia de la familia Massieu. Era la hacienda donde solían ir a veranear y, en periodos vacacionales, las fiestas allí eran tan bulliciosas como famosas. Era también una de las despensas con las que contaban los Massieu, quienes mantuvieron importantes contactos comerciales con Inglaterra en una época en la que el vino, junto con la caña de azúcar, era uno de los mayores motores económicos de la Isla.
Una portada con un marco de piedra molinera negra da paso a una inmensa propiedad. El camino de acceso conduce a una gran escalinata de piedra que, adosada al risco, lleva hasta una segunda portada, de cantería roja. El paseo sigue hasta el terrero situado delante de la casona y, una vez dentro, la arquitectura modesta, tradicional canaria, da la bienvenida a los visitantes a través de un patio central, coronado por una fuente. Pronto se llega, como mandaban los cánones religiosos de la sociedad palmera, a una capilla que guarda todo su artesonado, como el de una iglesia, pero de origen mudéjar y cuya cubierta combina las formas geométricas arabescas con unos querubines propios de la cultura católica.
El patio da paso también a los dos módulos de la casa, bien diferenciados, unos espacios que se utilizarán según un convenio firmado recientemente entre el Cabildo insular y el Ayuntamiento de Santa Cruz de La Palma, para instalar una sala de exposiciones y formación, que convertirán a La Quinta Verde en un aula de educación medioambiental en la que se aprovechará su patrimonio histórico, cultural y natural. Mostrará por fin todo su encanto y cautivará sin duda tanto a los vecinos como a los turistas.

domingo, 1 de marzo de 2009

¡Ni siquiera nos copian bien!


Pasado un año más la multitudinaria fiesta por excelencia del Carnaval palmero, y una de las más emblemáticas del canario, y siguiendo el hilo del anterior post, me gustaría hacer una breve reflexión sobre cómo han sido los "Indianos grancanarios" según diversas fuentes consultadas que asistieron a tal evento, realizado en la popular calle Triana de Las Palmas de Gran Canaria.
Al parecer dicha "fiesta" comenzó entrada la tarde y ni mucho menos duró todo la noche, ya que la verdadera fiesta nocturna de esa día del Carnaval se producía en el Recinto del Carnaval situado en Santa Catalina, a la cual acudieron los falsos indianos cuando se cansaron de tirar polvos talco, harina y hasta gofio...
Este es un detalle que delata la incultura indiana existente en esta burda copia de indianos, ya que los grancanarios según parece se tiran todo tipo de polvo blanco que tengan a su alcance, menos mal que no les da por la cal, ¿se imaginan un puñado de cal en los ojos? Aunque todo hay que decirlo, ¡se tiran harina!. Que paradójico resulta que la verdadera razón por la que en esta fiesta se usan los polvos de talco sea precisamente porque los emigrantes palmeros llegados de Cuba, al arribar al puerto de Santa Cruz de La Palma, eran recibidos por sus familiares y amigos con la harina que yacía por el suelo de dicho muelle, fruto de sacos rotos provinientes del barco que la traía a la isla. Pero bueno, no creo que muchos de los grancanarios que tiraban harina y hasta polvos de talco el Lunes de Carnaval supieran ni siquiera porqué lo hacían, coincidió que la harina es blanca y ya está.
Otro detalle que he podido comprobar mediante algunas fotografías que he visto es que la vestimenta original del grancanario que asiste a sus "Indianos" es con una camiseta blanca y un pantalon blanco si tienen o sino un vaquero claro, brillando por su ausencia las guayaberas, sombreros de paja, abalorios de oro falso o maletas cargadas de dinero obviamente falso también. Alguno he visto en fotografías (que quede claro) también con la cara pintada como de payaso en dicho día.
Por último y quizás sea el detalle más importante es que esa "fiesta" gira en torno a una banda de música compuesta por platillos, trompetas, cajas, trombones... la típica que se usa para animar en Gran Canaria las fiestas como la de La Rama de Agaete. ¿Y el ambiente cubano dónde está? ¿Acaso esas bandas tan populares en su isla tienen que ver con la música tradicional cubana? En fin, cosas que pasan fruto de la ignorancia de todo un pueblo a la hora de intentar plagiar una fiesta imposible de imitar, como afortunadamente rezó un artículo bastante extenso del periódico de la provincia de Las Palmas, Canarias 7 el pasado Jueves. Es triste también que pongas "Indianos 2009" en el archiconocido portal Youtube y te salga en primer lugar un video de Triana con numerosos "indianos" bailando al son de "Carnaval, Carnaval.." tocado por la banda.
No vale decir que esta fiesta la empezaron los palmeros de la Casa Palmera situada en el barrio de Vegueta, ni que las fiestas son de todos sitios, ni que nos deberíamos sentir orgullosos de que nuestra fiesta se haga en otros lugares, no. Para nosotros, nuestros Indianos son un sentimiento, para ellos es pasar el rato tirando polvos, y según se dice con los sentimientos de las personas no se debe de jugar.
Por último mencionar que en el municipio de Arucas también se celebran "indianos"... ¿los empezarían también los palmeros de la Casa de La Palma de Vegueta?

martes, 27 de enero de 2009

¡Esperando las monotemáticas noticias de todos los años!


Después de las navidades esperan a la vuelta de la esquina los carnavales, que dependiendo la fecha en que se celebren, casi que se sale de las fiestas navideñas para entrar en las Fiestas de Invierno, el cual no es el caso este año precisamente.
Sin lugar a dudas que el acto más característico del Carnaval de Santa Cruz de La Palma son los archiconocidos Indianos, que este año como a estas alturas todo el mundo sabe son el 23 de Febrero. Estos últimos años atrás se ha creado una polémica porque en Las Palmas de Gran Canaria se celebra lo que para muchos es un plagio de la fiesta por excelencia del carnaval palmero, y es que ya casi que no se conciben unos Indianos sin este "pleito" característico. Todos los años se produce la misma historia: noticias relacionadas por doquier en los periódicos provinciales, ruegos por parte del Ayuntamiento de Santa Cruz de La Palma hacia el de Las Palmas de Gran Canaria pidiendo por favor que eliminen ese acto de su Carnaval, comentarios por parte de los ciudadanos palmeros catalogando a los canariones de "copiones"... y así un sin fin de comentarios relacionados con el tema.
Sin querer entrar en la polémica (por lo menos no en este post), estoy sorprendido porque a estas alturas todavía no se han producido este tipo de noticias, y aunque probablemente si buscara en la hemeroteca de los periódicos que las han publicado años atrás, vería una serie de noticas con el contenido prácticamente idéntico. Es la tónica de los últimos años.
Se echa de menos, porque esas noticias creo que benefician a los "Indianos auténticos" y hace que la gente por si no le quedaba claro sepa de donde es esa fiesta tan peculiar.
Pero bueno, tampoco hay mucho que profundizar en cuanto a las noticias sobre los periódicos se refiere, porque es monotemática año tras año, pero aún así me hago una serie de preguntas relacionadas con el hacer del Ayuntamiento en este sentido. Si de verdad molesta y se quiere que Las Palmas de Gran Canaria no celebre sus Indianos, ¿por qué no se hace algo de verdad para evitarlo? ¿Acaso con los ruegos que se les hace llegar todos los años se va a conseguir algo? Desde luego que este año no será el año en que se dejen de celebrar en Las Palmas de Gran Canaria, pero bueno, supongo que Santa Cruz de La Palma no querrá enturbiar las relaciones con una de las capitales de las islas denominadas como mayores por esto, ¿no?

sábado, 29 de noviembre de 2008

¿La Palma aburrida?


Me he encontrado con la coincidencia a la hora de catalogar a La Palma como una isla aburrida por parte de muchos conocidos míos residentes en las islas denominadas como mayores. Nunca he compartido esta afirmación, porque para nada creo que se pueda definir a la isla con ese adjetivo tan radical, simplemente es distinta a lo que ellos están acostumbrados a vivir y ver, lo cual no significa que sea aburrida, ni que sea malo o bueno, sencillamente es diferente.
Uno de los principales temas en los que se basan es en que allá no hay tantos habitantes como en otros sitios del archipiélago y en el ámbito más juvenil el típico de "¿en donde salen de marcha allá?". Sí, no tenemos tantos habitantes como en otras islas, eso es verdad, y gracias a ello no tenemos que padecer interminables atascos para entrar y salir de las principales ciudades en horas puntas, las cuales llegan a ser más pequeñas incluso que algunos barrios de estas islas. Nos conocemos casi todos de vista; o por lo menos los que vivimos en municipios próximos. No pasan tantas cosas en forma de inseguridad ciudadana como pueden pasar en las islas mayores. No miento a la hora de afirmar que en las islas capitalinas pasan más actos delictivos que en las menores, por la sencilla razón de que hay más población y por lo tanto existen muchas más posibilidades de que hayan más personas amigas de la acción de delinquir.
Otro motivo por lo que se habla de que la isla es aburrida es por el tema de las ofertas de ocio en general y en particular sobre el tema de ocio nocturno. No voy a afirmar que la isla tiene macro discotecas o grandes superficies para salir a tomarse una copa un fin de semana porque no las tiene. A cambio tiene bares en los que disfrutar de buena música, a los que acudir un sábado por la noche con tus amigos y pasar un rato agradable o disfrutar de la música en vivo de siempre y sobre todo cubana un jueves por la noche. Además siempre te encontrarás a alguien conocido que a pesar de no ser de las personas con las que en principio ibas a quedar para disfrutar de la noche, acabarás pasando un rato agradable en forma de tertulia, o en mayor medida podrás unirte a su grupo de amigos que al fin y al cabo son conocidos también. También es cierto que esos bares situados en la Calle Trasera de Santa Cruz de La Palma a los que hago referencia no están abiertos sino hasta una determinada hora, pero existen pubs alternativos para las personas que quieran prolongar más su noche de juerga.
Probablemente no hayan discotecas porque dudo mucho de que sean rentables para sus dueños, porque se sabe que una discoteca estilo Pachá en medio de Santa Cruz de La Palma como que no pega ni con el estilo de vida de los habitantes, ni con la ciudad y además perdería una notable clientela en la época estival con la tradicional Terraza de Verano.
También me han llegado a preguntar por la ausencia de centros comerciales en la isla. No hace falta vivir en La Palma para darse cuenta de que los ayuntamientos y la isla en general han apostado por una zona comercial abierta, esto es, dando facilidades para realizar compras de todo tipo en los comercios de las calles de los nucleos urbanos de los distintos municipios. De hecho se han peatonalizado distintas calles con numerosos comercios, se han arreglado calles en lo que a pavimentación se refiere o se han empezado a crear parkins estratégicos como los situados en la Avenida de El Puente o el situado al final de la Avenida Doctor Fleming en los Llanos de Aridane... y la verdad da más gusto realizar las compras disfrutando del aire libre y paseando por una bonita calle, sea cual sea, que estar encerrado en un centro comercial escuchando la misma múscia insitadora a comprar; compulsivamente incluso, todo el rato.
Además la isla te oferta otras alternativas en cuanto al ocio se refiere, como pueden ser la extensa red de senderos que posee, los espacios naturales existentes, las actividades acuáticas disponibles o simplemente un paseo contagiado por el encanto de sus calles.
Por esto, no creo que la isla sea aburrida como se afirma por ahí, simplemente creo que es cuestión de costumbres y sentimientos de las personas de diferentes lugares y en cualquier caso yo me quedo con mi isla "aburrida" antes que con cualquier otra.

sábado, 22 de noviembre de 2008

La Gran Playa


Existe un proyecto bastante ambicioso por parte del Ayuntamiento de Santa Cruz de La Palma consistente en crear en la zona de la Avenida Marítima una gran playa que abarque prácticamente la totalidad de la ciudad. No cabe duda de que cuando esta gran obra termine el cambio que represente la ciudad será importante en relación a como la solemos ver, pues ya no será posible que los pescadores practiquen su deporte favorito en el paseo de la Avenida Marítima o los extranjeros se empapen con las olas cuando rompen contra el muro.
La creación de esta playa artificial generará controversia entre el pueblo; habrán personas que les parezca una idea acertada y otras a las que no, estando todas en su derecho de opinar sobre el tema como ciudadanos que son. La verdad es que puestos a pensar en cómo podría quedar semejante obra podemos imaginar una ciudad que pierde el encanto de estar abierta al mar, zonas importantes de aparcamintos desaparecerán, al igual que algunas zonas de ocio como son las "populares canchas" . Hay que pensar que al desaparecer las numerosas plazas de aparcamiento de la zona conocida como "la Terrera" lo hará consigo el recinto del Carnaval y el popular de La Bajada de la Virgen, o por lo menos en esa zona habilitada para el estacionamiento de vehículos se han venido realizando los actos de estas dos fiestas. Probablemente estas sean las contras que presenta el proyecto en cuanto a lo que a influencias sobre los ciudadanos se refiere, pero sin lugar a dudas una obra de estas características no se lleva a cabo para el perjuicio del pueblo.
Existirá una considerable modernización del casco urbano con esta playa; la cual llenará de vida a la ciudad principalmente en la época estival. Probablemente será beneficiosa para el turista y sobretodo hará que el chip del conductor de Santa Cruz de La Palma y de la isla en general varíe y se asemeje al de los conductores de las grandes ciudades, los cuales ven como algo normal el pago por el uso de parkings de estacionamientos, lo cual será grato para el archiconocido parking de la Avenida de El Puente. Otro hecho a tener en cuenta es que protegerá la ciudad de las embestidas del mar en su ansia por intentar recuperar lo que un día fue suyo.
En definitiva una obra importante para Santa Cruz de La Palma que probablemente cambiará muchas costumbres arraigadas en la forma de ser de la gente y sobre todo una obra que dará otro aspecto a la ciudad, que para unos será para mejor y para otros no tanto.

martes, 11 de noviembre de 2008

Dos tipos distintos de "emigración", un único sentimiento




La isla de La Palma vio como antaño muchas personas cruzaban principalmente el Atlántico con el sueño de encontrar una nueva y próspera vida. Vida de la que no se disfrutaba en la isla por la gran pobreza que azotaba a la inmensa mayoría de la población. Muchos consiguieron esa ansiada nueva vida; otros no tanto. Unos volvieron con el paso del tiempo a su isla natal; otros se quedaron en sus nuevos destinos formando familias con raíces isleñas. Unos mantuvieron el contacto con las personas allegadas que dejaron un día atrás; muchos lo perdieron.
Hoy en día gracias a Dios esta precaria situación que padecimos ha cambiado para mejor, sin lugar a dudas. Tanto ha cambiado que la inmensa mayoría de las familias tienen posibilidades de pagar a sus hijos unos estudios que puedan hacer que éstos tengan en el futuro un buen puesto de trabajo o por lo menos un puesto digno. Tanto es así que son muchos los palmeros residiendo en otros lugares por motivos de estudios, concentrándose principalmente en La Laguna, la cual está muy arraigada a la isla de La Palma por motivos obvios.
Para bien o para mal, generalmente, cualquier adolescente que termina sus estudios de Bachillerato ya está con el chip puesto de que en breve se verá obligado a salir de la isla si quiere seguir formándose, ya que la oferta educativa en estudios superiores se limita a algún Ciclo Formativo de Grado Superior y por supuesto no existen carreras universitarias, salvo las ofertadas por la exigente Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED).
Se puede hacer una pequeña comparación salvando las grandes distancias existentes entre las circunstancias que depararon la primera emigración citada, con el éxodo juvenil de palmeros a otros lugares por motivos de estudios.
Está claro que esas circunstancias no eran las mismas, ya que unos abandonaban su lugar de naciomiento y de vivencias personales motivados por la extrema situación de la isla y otros por motivos de formación. Otra diferencia es que los segundos probablemente tienen la posibilidad de volver a la isla siempre que quieran, ya sea por vacaciones o por algún fin de semana poco exigente en cuanto a trabajos y horas de estudios requeridos, o por los tan de moda "puentes", mientras que los primeros no tuvieron la facilidad de regresar, aparte de que la duración del viaje de vuelta no era ni mucho menos la misma, no estaría la cosa como para gastar un dineral en un viaje a La Palma para luego volverse.
Éstas y muchas otras diferencias que existen entre un caso y otro se quedan apartadas si se tiene en cuenta que se deja atrás por un cierto periodo de tiempo un lugar lleno de recuerdos, de personas queridas, de mucho sentimentalismo. El deseo general por regresar y disfrutar de las calles; bastantes menos pobladas de lo normal durante la época académica, y rincones de ensueño de la isla es otro factor común que se puede añadir a la comparación de estas dos generaciones bastantes opuestas en cuanto a motivos por los que abandonaron y abandonan la isla pero en definitiva con algo en común, el amor por la isla de La Palma.

miércoles, 5 de noviembre de 2008

Circo de Marte Vs Teatro Chico



De todos es sabido la reciente reapertura del Teatro Circo de Marte tras muchos años cerrado al público por su estado ruinoso. Mucha gente está encantada porque una parte de la historia de Santa Cruz de La Palma haya resurgido cual Ave Fénix; lo que llega a producir satisfacción, que algo que para muchos significó un punto de encuentro con la cultura de la época; pues su construcción data del año 1871, pueda ser de nuevo utilizado para dar vida a las ofertas de ocio capitalino.
Ahora probablemente y como suele pasar en estos casos, el Circo de Marte será como un juguete nuevo para un niño, pero... ¿Qué pasará con el Teatro Chico, recinto que representa a una generación totalmente opuesta a la cincuentañera que disfrutó del Circo de Marte antes de su cierre? Somos muchos los que recordamos aquel edificio situado en las medianías de la Plaza de Santo Domingo como un inmueble que siempre estaba cerrado y no tenía vida, vida de la que sí que disfrutaron las personas comprendidas en la franja de edad citada anteriormente.
Si el Teatro Chico pudiera expresar sus sentimientos se sentiría como el señor de la venta de toda la vida que ve con temor como no a mucha distancia de su negocio se levanta un imponente centro comercial. Tantos años siendo el referente de la cultura de Santa Cruz de La Palma para que ahora probablemente quede en el ostracismo; a la sombra del Circo de Marte, porque es de suponer que lo nuevo tendrá preferencia a la hora de alvergar obras de teatro o conciertos íntimos, que básicamente es la oferta cultural que para bien o para mal suele tener Santa Cruz de La Palma. Me temo que no se avecinan tiempos prósperos para este Teatro Chico que al igual que el Circo de Marte en su época ha visto como aquellos niños que una vez acudieron a disfrutar de una obra de teatro infantil, más tarde disfrutaron de un concierto de Ariel Rot, de Rondallas de Divinos en Navidad o rieron con las letras de las canciones del Trío Zapatista... en definitiva, dos generaciones diferentes para cada teatro.

martes, 4 de noviembre de 2008

La Calle Real



Sí es esa que empieza cerca de la antigua fuente que tan diversas opiniones generó entre todos nosotros. Esa calle que a lo largo de la historia se ha convertido en la más importante de La Ciudad, la que nuestros antepasados frecuentaban para vender leche, queso, papas, boniatos...
También es la calle por la que desfilaron las tropas del bando nacional cuando llegaron a la isla en aquel temido barco Canalejas para comenzar con la sublevación. Esa para la que algunos termina en la zona de El Puente y para otros erróneamente en la Plaza de La Alameda.
Si le preguntáramos a sus transeúntes que dijeran las cosas que primero se les vinieran a la cabeza a cerca de esta calle, muchos coincidirían en que es una fuente de información. ¿Quién no se ha enterado de algún chisme en La Calle Real?
Al pasear cualquier mañana por ella nos podemos ver a gente que entablece tertulias mirando a ver si pasa alguien conocido para saludarlo con un cariñoso y tan característico "venga" o "entonces". Tertulias tan variopintas como el estado de las arcas del Ayuntamiento, del Tenisca o Mensajero, de la situación del plátano o de que quedan pocos conejos en la isla para que los cazadores puedan disfrutar de su afición favorita. Una vez leí una entrevista a un personaje conocido del deporte palmero que decía que nunca paseaba por la Calle Real, y si tenía que desplazarse al otro lado de la ciudad lo hacía por la Calle Trasera o Avenida, para evitar que le pararan para hablar de lo que a él no le apetecía hacer en su tiempo libre, que no era más que su trabajo.
También oí decir una vez que la Calle Real es una de la más larga del mundo. ¿Quién no ha estado media mañana encontrándose a gente que no ve demasiado o que suele ver y no se ha puesto a hablar bastante rato con ellos? Nunca me olvidaré en la pasada Navidad, cuando después de varios meses fuera de la isla por motivos de estudio, no llegué ni siquera al Puente en una mañana; de tanta gente que me iba encontrando y saludando, entablando conversaciones. Ésta es otra "función" de la Calle Real, nos da la posibilidad de encontrarnos con gente que hace tiempo que no veíamos, que solemos ver, que no queremos ver ni en pintura... todos tienen cabida en ella, no excluye razas ni edades, ni sexo ni estados civiles...
Esa es la Calle Real, esa que además acoge desfiles de Indianos, Bailes de Enanos, Cross de Navidad, Procesiones de Semana Santa, pero sobre todo, acoge al foráneo en su empedrado y los empapa en la amabilidad y cortesía del lugareño, que el único comentario que probablemente hará será el de "éste no es de aquí ", porque como ya sabemos todos, aquí nos conocemos todos... que para unos sea un inconveniente para otros es algo bonito y que no todo el mundo tiene la suerte de decir. ¿Quién conoce en una gran ciudad a la gente con la que se cruza cada 3o metros? Ni siquiera el típico "de vista".
En definitiva, esta es la Calle Real, querido en el fondo por todos nosotros los de Santa Cruz de La Palma, esa que concentra la mayor actividad comercial de la ciudad, esa en la que se encuentra el Ayuntamiento y la Plaza de España con la atenta mirada del Padre Díaz, esa en la que hemos echado ratos de paseos, esa cuyo verdadero nombre recuerda al almirante O'Daly.